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Historia de Sankukai (I)

21 de septiembre 2013
Historia de Sankukai (I)
La mayoría de las Ryû (escuelas) más importantes tienen basadas su existencia e idiosincrasia en su historia, algunas de ellas forman parte del Gendai Budo (modernas artes marciales), mientras que otras son continuación del Koryô Budo (antiguas artes). Aunque las características de cada una de ellas les son inherentes a sus fundadores (Doshû) o de sus herederos (Sôke) que fueron, según sus dictados, evolucionando hacia lo que hoy nos ha llegado a nosotros.
“Las acciones del arte marcial nos rememoran hasta el período Kamakura, época del Shogun, de las luchas. La zona de desenvolvimiento de las acciones que realizamos hoy en el Dojo, eran entonces el campo de batalla, la zona militar. Después llegó el período Edo, caracterizado por ser una época de pacificación, donde los samurai perdieron la posesión de las tierras, dándoseles a elegir entre convertirse en campesinos o desplazarse a las ciudades principales para servir al daimyô.
Al período Edo le continuó la Restauración Meiji, el retorno del emperador y los inicios democráticos en el país, época de profundos cambios en todos los aspectos, época de apertura al exterior. A los samurai se le retiran las armas y se suprime el rigor de pleitesía que hasta ahora tenían. Hoy, la zona de entrenamiento donde ejecutamos las acciones del estilo, es la zona donde interactúan el Inn y el Yang… el Tori y el Uke… el compañerismo en lugar del adversario o enemigo… esto se interpreta como el camino, el Dô, que conduce a la creación y a la armonía… el Jutsu se ha transformado, ahora es el honor del nacer y de no matar… ahora el ataque del compañero, del Uke, es bienvenido… el Tori, recoge el ataque…” (Yoshinao Nanbu).

Resulta necesario que el estudiante de un arte marcial conozca ese pasado. La época que hoy nos toca vivir, en este “nuestro mundo”, tiene muchos problemas, se percibe infelicidad en las gentes, reina la inseguridad, y todo esto sucede porque no hay la suficiente armonía.
Sankukai nació como fruto de una visión del pasado en pos de una búsqueda de futuro más armonioso. El Karate transcendió a Occidente, digamos de una forma de acción ruda, de perspectiva muy “Rakka” y además muy en el espíritu competitivo, lo cual desembocaba en que muchas de sus múltiples técnicas se fueran dejando de lado para un mayor aprovechamiento de aquellas que mejores frutos aportaran, sobre todo, a la competición. La visión del Maestro Nanbu con la creación del Sankukai era solucionar ese problema que para él era preocupante: mayor atención a la esquiva (Tenshin) dotándola de una exquisita coordinación con el contraataque y/o la anticipación, mayor atención al randori en pos de mejorar el kumite, profundizar en un espíritu de sentimiento hacia el estilo que potenciara las tácticas de acción-reacción, aplicación del giro (Kaiten) en la búsqueda de una continuidad en la ejecución de los gestos técnicos, y trabajar buscando una mayor integración en el bunkai de la mayor cantidad posible de respuestas tanto de mano como de pierna.
“Jean Benajoun me dirigió hacia la figura de una rutilante estrella recién aparecida en Francia y que estaba transformando el espíritu y sentido del Karate, un joven japonés llamado 6anbu y que practicba Shukokai… Próximamente vendrá a Palma de Mallorca para darnos un curso. Esto fue en la década de los 60… creo que en el 64. Asistí a ese curso junto con algunos compañeros del club Judokwai de Zaragoza. Fue entonces cuando conocí al Maestro 6anbu”… (Santiago Velilla Fuentes).
Un servidor, en mis inicios en el Karate y en aquella “Escuela de Karate Sankukai” de Delicias allá por los ochenta y pocos, recuerda con cariño aquellas “arengas” de un Santiago con pelo negro, de un “Sargento” Tobi de entrañable espontaneidad; entonces, cuando ya tenías agotadas todas las reservas de resistencia en las sesiones que impartían… aludían a la que se hizo por entonces famosa “Vena Sankukai”, que te levantaba el ánimo y la fuerza, que conseguía sacar de ti y de no se donde, un explosivo coraje o genio que te llevaba a parecer que la clase no acababa sino de empezar… era como una vibración que surgía por todo el tatami procedente de cada uno de los presentes y que te hacía sentir como en otro estado.

“La fuerza, el coraje y la convicción que hoy se procesa en el 6anbudo, surgieron ya en el Sankukai…, encontré en ese estilo un Karate con genio, potente y controlado… eso me hace recordar aquellos comienzos en el Karate, con un sin fin de repeticiones a una o dos técnicas por sesión tan sólo, a unos jiju-ippon-kumite a veces de excesiva dureza y sin apenas control …, el Sankukai en sus comienzos reunía esa fuerza, ese genio y ese grado de autoconvencimiento que yo traté de transmitir como “genio o coraje”… aquella “Vena Sankukai”. Como tu dices, más adelante, en un curso de 6anbudo que el Maestro 6anbu hizo en Huesca, él me regaló una estampa hecha por él mismo, con el ideograma del “coraje”, ya que era así como él me recordaba…” (Santiago Velilla).
Hay quienes piensan que los estilos, las escuelas (Ryû) se suceden unas de otras, a menudo, escuchas decir que, por ejemplo, “el Sankukai procede del Shukokai, y éste de un Shito Ryû que ha su vez nace del Shorin (Shuri) y Shorei (aha)…” Prefiero considerar que una escuela es la vivencia o forma de entender una visión del Karate a partir de la idiosincrasia de su creador. Es natural que quien funda un estilo posea conocimientos que le han sido aportados por la escuela donde él se ha educado y que junto con su idea personal de interpretación estime su nueva línea. Por esto, a la hora de buscar unos antecedentes Sankukai debemos centrarnos en la persona del creador sin olvidarnos de las características de las distintas escuelas o métodos que él ha practicado: pienso que la comunión de ambas rutas pueden llevarnos a una mejor comprensión de lo que hoy cada uno de nosotros practicamos.

Kame Annanko.



Departamento Historia y Estilo Sankukai
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